miércoles, 15 de febrero de 2012

TRILOGÍA DEL CORAZÓN ROTO


I

Se llamaba Paola, era la niña más divina en todo el jardín de niños, su cabello castaño combinaba a la perfección con sus hermosos ojos miel, sus pequeños dientecillos que empezaban a crecer ni siquiera se juntaban unos con otros dejando ver tiernos espacios vacios de encías, su cabello impregnado de un cautivador olor a shampoo de manzanilla: sin duda era mi favorita. En esa época, donde no contaba con ningún prejuicio ni inseguridad me fue incomprensiblemente fácil acercarme a ella, le obsequié la palanqueta de cacahuate que venía como postre en el desayuno DIF de 20 centavos, incluso la dejé jugar con mi juguete favorito, mi reluciente troncomóvil de avance por fricción. Le agradé, entablamos una fuerte amistad, era tan feliz pasando el tiempo a su lado, platicábamos de todo lo que dos niños de 5 años pueden platicar, nos divertíamos jugando a las escondidillas y a las traes. Uno de esos soleados días de comienzos de los 90, confié a mi mamá el gran secreto para poder liberarme de aquella presión, le mostré la foto escolar señalando a Paola y le dije –Se llama Paola, es mi amiga y me gusta mucho, es muy linda.- Mamá comenzó a hacer burla de mis párvulos sentimientos y les contó a mis hermanos quienes se unieron con jocosidad inmediata a la cábula. Corrí a encerrarme en el baño con la cara hirviendo en vergüenza, lloré.
En las próximas semanas mamá, para hacerme el paro, entabló  una amistad con la mamá de Paola. Una señora muy extraña, me daba mucho miedo, era tartamuda o sordomuda o algo así, hablaba de una forma infernal, con gritos de loca, nunca le entendía qué verga quería decir. Total, conseguí mi primera cita. Fui cortésmente invitado a comer en casa de Paola después de la escuela, mamá me recogería como a las 6. Nos divertimos jugando con sus Barbies, obviamente yo era puto Ken, la llevé a dar una vuelta volando en mi convertible rosa, nos divertimos jugando a la comidita y un sinnúmero de juegos para maricas. A la hora de la comida la mamá de Paola me sirvió un bistec duro como plástico, mis dientes de leche no podían cortar esa mierda, masticaba con todas mis fuerzas hasta que me hartaba y en el menor descuido de la señora doña mamá de Paola escupía la carne al suelo y la pateaba debajo de la mesa donde jamás la encontraría; obviamente la encontró en ese mismo instante y la puta muda esa me acusó con mi mamá cuando fue a recogerme, pero no me importaba, era un bebé completo, la amaba con cada fibra de mi inocente ser, me llenaba tanto estar con ella, me hacía reír, eso es el amor más puro y sano que he sentido, soñaba cada noche antes de dormir en crecer, casarme con Paola y tener muchos hijos. La única mujer a la que he amado sin pensar en ningún segundo en trabajármela, en esa torpe edad ni siquiera sabía todos los futuros usos de mi bomberito.
Llegó el día, me armé de huevos y me le declaré –Paola, me gustas mucho, eres muy linda. ¿Quieres ser mi novia?-  ella respondió con total desinterés –No, no me gustas.- la primera lección fuerte de la vida, me uní al club de los corazones rotos, el primer rito del largo e interminable mito. Decenas de mujeres pasarían sobre de mí, cargadas de desinterés repitiendo el clásico: NO. No me rendí, estaba enamorado, fuimos a la misma primaría, se convirtió en costumbre declarármele a Paola cada año, el viejo y gastado: NO. Aunque hay que admitirlo, siempre cambiaba el pretexto, los últimos se referían ya no a que era feo, sino que se enfocaba a mis capacidades intelectuales –no, la verdad es que eres un estúpido, pareces retrasado mental, tienes que cambiar- u otro clásico –No, eres muy inmaduro, no eres lo que busco.- Paola al ser la niña más bonita de la primaria tuvo muchos noviecillos, niñitos todo lo contrario a mí, los que eran buenísimos para el pambol, los riquillos que tenían bicicletas del año, los bonitos que bien podrían estar en comerciales de shampoo infantil. En fin, ahí aprendí la cruda realidad, las niñas bonitas nunca, pero nunca de los nuncas, les hacen caso a los niños feos, estúpidos y pésimos en cualquier tipo de actividad física, o sea a mí. 

II

Se llamaba Paulina, era la niña más divina de la secundaria, sus facciones eran tan exactas, su piel tan lisa, sus piernas lampiñas y gorditas, y ese culo, la forma en la que se marcaba el contorno de sus pantis a través de la falda a cuadros del uniforme, simplemente te dejaba sin aliento. Durante segundo de secundaria, como es normal en la adolescencia, los hombres jugábamos a rompernos la madre en cualquier momento; entre todos escogíamos una víctima y la apañábamos haciéndole una rigurosa bolita que en ocasiones incluía mapes y piquetes en el culo con un lápiz. En una de esas tantas ocasiones sin clase, fue mi turno: llegaron hacia mí entre todos, me sujetaron de las extremidades meciéndome, me soltaron para estamparme en un muro y en el instante en que caía unos 15 cabrones saltaron encima de mí. En el momento de mi tortura adolescente entró la prefecta al salón para encontrarme recibiendo tremenda putiza, supongo que mi cara de sofocación desató en la prefecta el juicio venidero. Me pensó como la única víctima de Bullying, creyó que todos me rompían la madre sin que yo pudiera hacer nada, me pensó indefenso y un pobre diablo del que abusaban; mandó citatorio a los papás de todos los que me dieron en la madre, pese a mis explicaciones de: “así nos llevamos” “sólo estábamos jugando” no pude hacerla cambiar de opinión, me imagino que supuso que intentaba encubrirlos por miedo a represalias, recibí atención pseudopsicológica por parte de la trabajadora social. Todos mis amigos acabaron suspendidos 3 días. Y lo peor, en cuanto regresaron me creyeron un puto chivatón, un pinche chamaco putito que los acusó, un se-lleva-y-no-se-aguanta. Mi castigo fue rotundo, ley del hielo por parte de todos esos culero, me quedé sin amigos; bueno, sólo los mega pelmazos nerds y las señoritas me hablaban, no me molestó, pero en esa edad no es tan chido juntarse con niñas, digo es la edad de los juegos violentos y los chistes sobre pedos. Por suerte el año siguiente entró Paulina. Una mujer hermosa, única, unos ojos tan expresivos y tiernos. Rápidamente (y como era nueva) me las arreglé para empezarle a hablar. Tuvimos muy buena química, se hizo mi mejor amiga, compartíamos gustos musicales, hablábamos de Linkin Park, Blink 182, The Offspring, Limp Bizkit y demás banditas culeras que en ese entonces sentíamos que eran la neta. Yo la hacía reír mucho, le fascinaba mi comedia de primer mundo que consistía en encontrar el defecto físico más notorio de una persona y ponerle un apodo: estaba La Marilyn Manson, el Gonzo, el Francis, el Porky; hasta la fecha sigo siendo buenísimo en eso. Uno de los días más grandiosos de mi puta vida fue cuando la mejor amiga de Paulina, la Rana, me dijo –We, le gustas a Pau, pero dice que si quieres andar con ella tienes que cambiar porque eres un completo idiota- Supongo que ahí se acentuó al máximo mi complejo de inferioridad intelectual, que desembocó en el torpe mecanismo de defensa de leer 50 putos libros al año. En ese entonces ya tenía mis ideales, no voy a dejar mi bella estupidez por un culo. Pero pensándolo bien, era el culo de Paulina, ese culo fue la imagen mental más recurrente en mis primeras chaquetas. Me la pasaba las tardes enteras imaginándome con un trozo de papel higiénico en una mano y la pija en la otra a Paulina tan hermosa y riquísima sentada encima de mí, desnuda, lampiña, con su pubis de seda, perfecta como ella misma, sentándose una y otra vez sobre mi verga adolescente mientras mis manos exploraban sus pequeñas tetas y le decía con toda la sinceridad que mi corazón conoce: Te amo, Te amo, ¡¡¡TE AMO!!!
Me aposté otra vez en el juego del romance –Paulina, tu amiga me dijo que te gusto y eso, también me dijo que piensas que soy un retrasado mental y quieres que cambie. No puedo cambiar lo que soy, pero realmente tengo sentimientos fuertes por ti, así que …¿Quieres andar conmigo?- Paulina se tomo unos segundos para decodificar mi directa declaración y al final me dijo –¡Sí!- La tomé en mis brazos y la besé con desesperación, era tan mágico, por primera vez en la puta vida estaba caldeando con una mujer hermosa, y lo más importante, con una mujer a la que realmente amaba.
Toda la semana fue bellísima, bellísima les digo, hasta para el viernes planeamos ir al cine con otros amigos (un nerd y su prospecto a novia), sin duda me la iba a trabajar en la oscuridad de la sala. Me puse mi mejor ropa de calle: playera negra de Metallica, Panto de mezclilla roto de las rodillas y unos Adidas; unos 20 minutos antes de salir de mi casa Paulina me habló –Luis, esto no está funcionando, creo que estábamos mejor como amigos, es que no sé, no eres lo que busco y bien sabemos que no vas a cambiar …Todavía podemos ir; pero eso sí, en plan de amigos- … “-Hija de tu reputísima madre, por qué verga juegas conmigo, qué no ves que te puto amo, pendeja, que no ves que eres todo para mí, que no ves que mi felicidad está encubada en tu ser, perra. Qué no ves que te amo con cada centímetro de mi carne-“ Pensé mientras por inercia le respondía – Sí, Pau. No te preocupes, yo entiendo, de todas formas no iba a funcionar, ya voy por ti.- ella cínicamente respondió –Eres un gran amigo, gracias por tu comprensión, verás que las cosas estarán mejor así- …”-¡Chinga tu madre!-“ pensé mientras me despedía cortésmente y colgaba mientras las lágrimas se escurrían como tubería descompuesta por mis raquíticas mejillas. Grite de dolor.
La historia de mi vida: rechazado por párvulas angelicales, rechazado por pubertas precoces, rechazado por adolescentes voluptuosas, rechazado por mujeres de composición absurda y quisquillosamente perfecta. Ahora sólo espero encontrar a una mujer maravillosa, una mujer por la que me desviva en enamoramientos precarios, con quién compartir música y literatura. Una mujer que triture mi pinche corazón con su bella sonrisa, con su amistad incondicional y sus rechazos bañados de indiferencia: que me haga sentir vivo otra vez, el paraíso intocable. Una chica perfecta que convenientemente se llame Paula y me sirva para completar  esta tristona trilogía del corazón roto.    

lunes, 14 de noviembre de 2011

PAPEL HIGIÉNICO


Cada vez que te vas,
me quedas en esa estrella  huérfana,
armella en la que atamos nuestras miradas,
donde compartimos confidencias y mimitos, 
distantes.
Esa estrella misántropa,
Centinela de nuestras reclusiones confitadas,
forrada con el reflejo avellanado de tus  ojos.

El tiempo es una ridícula opinión,
una medida de distancia entre el beso y el adiós.
¡Oh! Madrugada taciturna,
Yo te arrullaré con mis ritmos, 
con mis violentos retumbos de corazón
con mis latidos de amanecer progresivo
violáceos, rosados, anaranjados
del color del gemido en los amantes primerizos.

Contemplo tus caderas impresas en el edredón,
nostálgico.
Un cuarto con cimientos desfasados
donde somos dos seres atemporales,
dos espectros románticos
que se sirven del ungüento de cada beso
para reconstruirse partiendo de lo fenecido,
descubriendo una piel surcada por soledades,
compartiendo las memorias
de aquellos días sepultados en éter, 
recapitulando cada apocalipsis meloso,
contemplándonos hasta la erosión,
resguardados por una melodía dulzona,
por la ropa abandonada,
por un poema agresivo,
por un rollo de papel higiénico,
por una botella casi vacía,
por esa estrella solitaria.

martes, 18 de octubre de 2011

NOTAS EN UN CUADERNO DE SCOOBY-DOO (CUADRO GRANDE)


29 de septiembre                                            
                                                 
La escuela lleva 5 días tomada, las provisiones de la cafetería se han agotado oficialmente, no queda ningún vestigio de papás fritas ni galletas, lo único bueno de esta situación parece ser el cese de petardazos y disparos. El gobierno dejó de interesarse por nosotros, al parecer ganamos, pero aun así, no tenemos aviso de diálogo. En la radio caducó el tópico de la huelga, regresan al habitual y repetitivo itinerario político burdo. Desde la biblioteca: el edificio más alto del lugar, se vislumbra un aislamiento total, la escuela está sitiada por un perímetro militar, nadie tiene derecho a pasar, al fin y al cabo nosotros mismos nos sitiamos al comienzo de esta protesta, cualquier pequeño punto de posible entrada a la escuela cuenta con una efectiva barricada de escritorios y sillas. Ayer en la noche todos los demás se largaron, se acobardaron, ¡Pinches putos sin huevos!  Se entregaron, ahora les espera una estancia obligada en prisión. Sólo quedamos Paola y yo, la única que siempre estuvo conmigo en esto, la única que confía firmemente en mí y en estos nobles ideales, creo que estoy enamorado. Supongo que estas anotaciones me distraerán del hambre.

30 de septiembre

 Paola fue muy precavida ayer al llenar todas esas cubetas de agua, tal como lo sospechó nos cortaron el agua y la electricidad. Estamos famélicos, oficialmente se agotó toda la comida no hay nada de nada. El beber toda esa agua para satisfacer el apetito dejó de funcionar. Paola se ve enferma, no sé que voy a hacer si le pasase algo malo, pero ya llegamos muy lejos como para arrepentirnos. Ayer nos besamos por primera vez, debo admitir que fue muy lindo, se sintió muy bien, le pedí que fuera mi novia, aceptó después de pensarlo un largo tiempo, después de todo en una situación como ésta el amor nace. 

1 de octubre

La escuela fue atacada con bombas lacrimógenas, intentan por cualquier método sacarnos. Nos mantuvimos encerrados en el armario del conserje, con cobijas taponeamos la puerta impidiendo que el gas nos alcanzara, alguien de afuera con un megáfono nos reiteró la imposibilidad de aceptar nuestras demandas, nos ofreció una condena menor si nos rendíamos en ese mismo instante, horas después atendí una llamada telefónica en la dirección, el negociador me ofreció lo mismo, nuestras demandas no serían escuchadas: le dije que se fuera a la verga, se encolerizó y colgó diciéndome que estábamos perdidos. Paola y yo rechazamos hablar con nuestros padres, ellos no entenderían nuestra lucha. Paola se ve muy enferma, realmente estamos muy preocupados por la comida. Estoy seguro de que mañana se ablandarán  y nos invitarán al diálogo. Los días se hacen muy largos, después de las 6 de la tarde comienza a oscurecer y ya no se puede leer, es terrorífica la sola idea de ir al patio a leer bajo las estrellas, nunca se sabe cuándo los ataques se reanudaran. Lo único bueno son las largas sesiones de besos antes de dormir con Paola, espero que resista un poco más; estoy seguro que estamos muy cerca de lograrlo. Aguanta más Paola, sólo un poco más. 

2 de Octubre

El hambre es insoportable, verdaderamente insoportable, hoy me desmayé. Paola ya no puede más, se la pasa acostada todo el día, se nota muy pálida y cansada. Hoy se recibió una nueva llamada, idéntica a la de ayer. El negociador se burló de nosotros, agresivamente le repliqué: “Coma mierda, maricón” 

3 de octubre 

Paola murió. Me siento del pito, no puede ser, qué verga pasa!!! Mi vómito no cesa, no puedo alejar la idea de que quizá fue mi culpa, pero estoy tan cerca, mi Paola será una mártir, gracias a ella habrá grandes cambios, me la pasé todo el día recostado tras tratar de reanimarla sin resultados. La muerte es tan pinche cruel. Pero ya llegué hasta aquí, sólo me queda seguir luchando. Paola lo hubiera querido así, ella dio su vida por este proyecto. No me voy a rendir nunca, sobre mi cadáver ¡¡¡SOBRE MI CADÁVER!!!  

4 de octubre 

Recuperé energías, gracias a esa nueva fuente de comida, es horrible, pero Paola lo hubiera querido así, estoy tan seguro, me siento tan cercano a ella, tan unido, somos uno mismo. 

5 de octubre 

Enfermé del estómago, pero no es tan malo como el hambre. Recibí otra llamada, les comuniqué el deceso, rieron: me prometí a mí mismo no salir de esta primaria hasta no ver mi objetivo cumplido, es estúpido intentar esas asquerosas reformas a la educación elemental. Nos volveremos esclavos, nos volveremos putos esclavos. Si Paola murió por esto yo no me quedaré nada pinche atrás. Estoy seguro que pronto seremos noticia nacional. Paola, te prometo que no fracasará este propósito. Te lo prometo mi vida. 

6 de octubre 

Me siento horrible, soy un monstruo lo sé, pero estoy seguro que el fin justifica todos los medios, sólo hay que sobrevivir, sólo se trata de eso. Llevar la idea a triunfo, por mi Pao, por mi dulce Pao. Estoy conectado a ella, es lo que ella hubiera preferido. Ya acepté la muerte, me es tan grata, tan obligatoria, fortuita, estoy preparado, tómame, no tengo miedo, puta.  

7 de octubre

Adiós, no puedo más.

8 de octubre

Realmente me siento súper chingado. No me entregaré, ya está decidido, es horrible saber que la muerte está cerca, soy tan joven, muy joven para la correccional; aun creo que es una buena causa, hay tantas cosas que no haré. Pero me reuniré pronto con Pao. Estoy listo. Hasta nunca. Te amo mamá, por favor sigue adelante, has que mi recuerdo viva. No dejes de luchar. 

9 de octubre

Un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña.

10 de octubre

2,132 elefantes se columpiaban sobre la tela de una araña.

lunes, 10 de octubre de 2011

LA NOCHE DE LOS APLASTADOS

-  ¿Cómo lo ve doctor? –
- Pues está sano el muchacho pero no descartaría algún tipo de epilepsia o psicosis, esas alucinaciones no son normales –
- ¡No me chingue, pero cuáles alucinaciones, si medio pueblo vio al monstruo ese! –
- Bueno, ese terreno no me corresponde general, el muchacho está ahora más tranquilo, debería aprovechar para hablar con él – 
-Ándele, váyase con cuidado doctor – 
- Con su permiso -



- Buenas noches señor, mi nombre es el general Luciano Enjambres, pertenezco al 16° batallón de infantería de aquí, de Barra de Navidad. Comprenderá que el suceso de la noche anterior ha llamado la atención de mis superiores y no sólo de ellos, como comprenderá no es algo que pase siempre y menos en un pueblo tan pequeño como el nuestro. Tengo conocimiento de que usté toda su vida ha estado aquí ¿Es eso cierto señor Berto Moncada? –
- Si –
- Bueno, entonces sabrá que no miento cuando le digo que no siempre pasa lo que pasó ¿verdad?–
- Si –
- ¿Si qué señor ?–
- Que no miente cuando dice eso –
- ¿Qué es “eso” que usté menciona? –
- Pues lo de anoche –
-  ¡Ah! Ya veo, cuénteme un poco de “anoche” –
- Sé lo mismo que usted general, lo demás no me lo creería –
- Y por qué no habría de creerle, usté mejor créame cuando le digo que a mí nada me espanta ¿Por qué me pone esa cara? –
- Como diría mi mamá, porque no tengo otra –
- ¡Ah! Su mamá, me dicen que es famosa por ser una mujer de cómo decirlo… belleza despampanante ¿No es así señor Berto? –
- Supongo – 
- Ya veo… pues esa información que le digo, la de su mamá, me la pasó todo el regimiento, tal parece que es famosa por estos lugares ¿No es cierto que su mamá le brinda a nuestro respetable cuerpo militar servicios de la más alta calidad? –
- No –
- ¿Me está diciendo que todo el cuerpo de infantería le miente a su general señor Berto? –
- Si –
- ¡Mire nada más! Trescientos oficiales mintiéndole a su superior, eso sí que es para echarse a reír señor Berto. Fíjese que sólo por eso debería darle a cada uno de los trescientos oficiales 20 azotes por mentirme directamente, eso sí que es descabellado Berto ¿Puedo llamarlo Berto verdad? –
- Supongo –
- ¿Supone? –
- Si supongo –
-Bueno Berto, cambiemos de tema, digo, dejemos de hablar de su madre, tal vez eso lo retomemos un poco más adelante, pasemos al tema por el cual estamos aquí esta puta noche. ¿Sabe cuál es verdad? –
- Lo de la noche de ayer -
- Exactamente Berto, ve que usté y yo podemos ahorrarnos tiempo, cuénteme lo que vio y por qué estaba sobre el monstruo ese –
- No lo recuerdo, es muy complicado, no me lo creería, deberían de llamar a un psiquiatra o algo, usted no me va a entender –
- ¿Que no le voy a enteder Berto? Me cree tonto- 
- No estoy diciendo eso –
- ¿Tengo cara de tono, don Berto? – 
- No –
- Porque si usté piensa que soy tonto creo que está muy equivocado, yo creo que aquí el pendejo es usté… Otra vez poniéndome sus caras Bertito, así no vamos a llegar a ningún lado; pero dígame algo, platíqueme porque piensa que soy tonto –
- No quise insinuar eso, es sólo que estoy muy confundido –
- Ah ya veo , me alegro por usté, de haber querido decirme tonto ¿sabe lo que por derecho habría podido hacerle? Porque eso de andar insultando a un general no es cualquier cosa. 
- Perdón si me mal interpretó, yo nunca quise ofenderlo, es sólo que no recuerdo nada, y pues pienso que estoy loco, enfermo de la mente –
- Ohh, ya veo, yo pienso lo mismo, digo, que está loco, pero eso sería muy sencillo ¿no cree Berto? Así sólo le tendría que decirles a mis hombres que lo metieran a un manicomio y listo, pero no, usté y yo sabemos que no es así de sencillo. Cuénteme qué pasó esa noche. 
- Estaba escuchando música en mis cuartos y luego sólo recuerdo haber estado bajo toda esa montaña de basura – 
-Sus cuartos Berto, sus cuartos  ¿por qué jodidos tenía varios cuartos? –
- Los fui construyendo desde pequeño –
- ¿Y cómo explica que se levantaron a media noche por todo el pueblo? –
-No puedo explicarlo –
- ¡Oficial Ramiro, tráigame el periódico del día de hoy!
Dígame Berto, ¿cómo explica usted la foto de portada? –
-No puedo –
-¡Con una chingada, DESCRÍBALA! – 
- Hay un grupo de pequeñas habitaciones una sobre otra, de las ventanas les sale luz –
- ¡Y qué más! –
- Pues, tienen forma de una gran persona, de una especie de persona – 
- ¡Y cómo chingada madre explica eso! –
- No puedo – 
- ¿Quiere que le diga lo que yo veo? –
- Si usted así lo… -
- Lo que yo veo es un arma Berto, lo que yo veo es un maldito robot. Ahora hágase un chingado favor antes de que lo despedace a madrazos y dígame ¿Cómo puta madre construyó ese maldito robot? -
-Yo no lo construí –
-¿Entonces porqué está hecho de los cuartos de su casa? ¿Por qué fue visto saliendo de su terreno caminando a media noche para luego irse a desplomar en el centro del pueblo? Explíqueme cómo puta madre puede ser eso posible, y si no quiere que lo encierre en una alcantarilla todo lo que le queda de su chingadera de vida, dígame ¡CÓMO PUTA MADRE ES QUE ESTABA ARRIBA DE ÉL! -  
- ¡NO LO SÉ, NO LO SÉ! –
- Me está desesperando con sus “no lo sé” y con sus “no puedo” Berto, y déjeme decirle algo, cuando me desespero me pongo muy cabrón y cuando eso pasa créame que va a querer nunca haber nacido, ¡MALDITO PEDAZO DE MIERDA! – 





La Nueva Regeneración
LAS NOTICIAS DE LA COSTA OAXAQUEÑA A PRIMERA HORA!!!

¡Monstruo de concreto aterroriza al pueblo de Barra de Navidad, se especula que hay pacto con el diablo!

La noche de ayer, 24 de julio el pueblo de Barra de Navidad fue atacado por una especie monstruo de concreto. Pobladores de la zona han comenzado a evacuar sus casas preocupados por considerar al suceso cosa del demonio. Hasta ahora las autoridades han detenido sólo a un sospechoso, se trata del profesor de español Berto Moncada, al cual le fue visto sobre el monstruo, mientras éste arrasaba con lo que encontraba a su paso, 
demoliendo viviendas y locales comerciales. Más de 24 casas fueron afectadas y hasta ahora van ya 36 muertos y 17 heridos en lo que se hasta ahora ha sido considerado el peor ataque terrorista que México ha padecido a lo largo de toda su historia. 

Después de analizar los restos del monstruo el ingeniero y especialista en mecatrónica Rosado Gregoriano Pum, declaró: “Lo sorprendente es que en los restos que analicé esta mañana no encontré ningún circuito o aparato que pudiera mover a una máquina de ese tamaño, es simplemente imposible, sólo hallé cables de luz, tabicón, concreto y madera” Y concluyó: “En mi opinión como hombre de ciencia, esto se trata de un episodio de histeria social,  de una reacción inconsciente que las personas proyectaron al no soportar el estrés producido por el ataque de algún cartel del narcotráfico, que un robot haya atacado a un pueblo tan alejado y pequeño es improbable”. 

Por ahora sólo nos queda esperar más noticias en relación con este suceso sin precedentes, el periódico La Nueva Regeneración publicará por la noche un segundo número, el cual contendrá la información más fresca para todos nuestros lectores. 






Por dónde comenzar… Ahora todos los caminos parecen tan angostos, será que me encontré con la pantera en la noche y en lugar de ir al infierno sólo me di la vuelta. Cobardía, miedo a sufrir, pánico de estar consciente al final de la caída libre, pavor de sentir cómo me estampo contra el concreto, ya ni el alcohol me hace feliz y este maldito poema no sale, llevo meses planeándolo y no sale, tal vez las ganas estén en su crisálida esperando el brote, una floración que antecede a la destrucción, a la muerte, a la nada. Y en el fondo estoy seguro que esto se borrará con el paso de los días, estos pensamientos se calmarán para darle seguimiento a mi mentecata vida de maestrillo de español, de masturbaciones diarias, de llanto infantil, de ser apapachado por mi mamá, cómo odio a toda esa maldita gente pueblerina, cómo odio a mi ex-novia. Aparecen tantas cosas del pasado cuando vives en un pueblo de 3000 habitantes. Y todos mis cuartos cochinos, desarreglados, he de estar deprimido, no puedo arreglar mi cuarto número 3, lo he intentado y unas tremebundas ganas de dormir me lo impiden, pero aún así logré arreglar el cuarto 6, logré acomodar ciertas cosas, como si en el fondo quisiera despertar, como si deseara nacer otra vez, hablar por medio de un orden, será que el orden mejore mi vida, que me haga crear de nuevo, pues lo averiguaré:

Sábado 23 de julio 2011

LA ÙLTIMA AYUDA

La de Víctor Jara al final, la pluma para sacar en esos delgados trazos todos los órganos inflamados de estrés. Los pedos inodoros, extendidos. El desconsuelo y nervios brotando como un ojo de agua, naciendo en mis palmas. Brotes cutáneos somatizados, tenso como resorte a punto de distenderse, únicamente espero malas noticias, sólo me trago el miedo. El tiempo y el dinero ahora se han ido, las viejas terapias frommianas junto con ellos. Las ahora lagunas formadas en mis manos se desparraman, manchan los oficios, manchan deshonrosamente mi acta de nacimiento, absorben mis lagunas como esponjas lunares, máculas chupadoras de angustia, implacables espejos de obsidiana. Sólo me queda dibujar este texto, dibujarlo mientras reviento.


Leyendo esto sé que tengo que dejar de escribir, estoy en el borde de ser una mierda. 


-Y mírese Berto, después de semejante putiza parece usté caca de perro sobre el asfalto jajajajaja. Si usté quiere puedo mandar pedir una macana más grande-
-¡Nooo no ya por favor! Déjeme, por favor-
-Jajajaja qué dijo, a este tonto le veo la cara. A ver una vez más, de dónde jodidos sacó ese maldito robot -
-Que no es un robot ya se lo dije-
- A mi se me hace que usté es uno de esos raritos que les gustan los hombres y si es así puedo mandar pedir unos cuantos refuerzos para que se lo cojan hasta que se desmaye – 
- ¡Ya le dije todo lo que sé! Por favor, debe de creerme, estaba en mi casa, empecé a escuchar ruidos en mi cuarto número 6, luego todo empezó a temblar y si, si fumé un poco de marihuana, estaba escribiendo y ya no recuerdo nada más – 
-Conveniente, siempre es conveniente olvidar las cosas importantes, como salir con un robot por la calle matando personas. Déjeme saber algo, una de las víctimas era su novia verdad.
- Hace muchos años-
- No me diga que todo esto es por unas putas nalgas Berto –
- No, por favor, créame, yo no hice nada, yo nunca quise hacerle daño a nadie, sólo soy un maldito maestro de español –
- Bueno mire, le voy a ser franco, usted está jodido, de aquí va a salir paralitico o pendejo y súmele cogido, hable o no, a mi no me gustan los asesinos y usted ya mató mucha puta gente, ahora se preguntará, si hablo o no hablo me va a pasar lo mismo ya qué importa lo que pueda pasar. Pues tiene razón, no importa, yo me lo voy a chingar pero bonito, estoy seguro que usted ha leído esa novela de un Capitán con un guerrillero ¿No? -
- Sí –
- Pues déjeme decirle que el capitán era un puto, porque cada madrazo que yo le dé será con mi propia macana, cada tortura yo la aplicaré y saborearé sus alaridos de dolor, me alimentaré con su agonía ¿Cómo ve, le gusta?  Porque a mí se me hace agua la boca –
- … -


Otra jaula, en otra maldita jaula, pero ahora me acuerdo, todo era tan bello, la música, las estrellas, la brisa, el poder. Toma eso puta, toma eso macho alfa, jajajajaja tomen eso malditos pueblerinos, por no creerme, por cogerse a mi mamá. Y nos levantábamos, todas la habitaciones se levantaban conmigo, me ponían al mando jajajaja al mando de ellas, su corazón latía fuerte, brillaba, latía tan rápido y ¡cómo reíamos! como nunca, toda la mugre y el polvo escurrían negro por sus axilas, apestoso horrible, hermoso. Qué sonido tan chusco al aplastarlos, uno y otro, una y otra. Pero vamos a la explanada le dije, ahí debemos brillar, ahí nos verán como lo que somos, ¡Sí! todos esos hijos de puta van a ver lo que somos, lo que hemos sido tantos años. Su corazón latía rápido, la luz alumbraba los cerros y todos prendían sus luces para vernos, para ver a los que iban a aplastarlos. 



- Mi esposa siempre me ha dicho que la tengo tan ancha como un cartón de rollo de baño, usté sabe, cuando se acaba el papel queda un cartón, dice que lo tengo así ¿usté cómo lo vio? Salió igual de goloso que su mamá jajajaja no, no se crea, su mamá es más puta. Si no me cree, también puedo traerla y hacer que se la coja, ¿No le gustaría? -
- Es usted bien pendejo –
-¡Jajajajajaja, ya le salieron los huevos Berto! Vaya, me lo tuve que coger para que se hiciera hombre –
- ¿Oye eso general? –
- ¿Oír qué pedazo de mierda? –
- Los latido general -
- Latidos jajajajaja, qué pendejo es, de tanto madreármelo ya se quedó idiota –
- Shhhhh, escúchelos general, y no me ponga esa cara de pendejo, que nos toca cambiar de lugar -
- … -